La cuarentena, una inspiración religiosa

Precisiones sobre un número recurrente ante las epidemias y pandemias


Escribe: Abelardo Pérez Mejía

Un despistado médico, invitado al set de televisión de un programa farandulero, protestaba por el inexacto uso de la palabra “cuarentena” que se divulga constantemente a través de los medios.
–No es cuarentena, –decía, –¿acaso los sospechosos de portar el virus de la COVID-19 se encuentran aislados cuarenta días?
Lanzaba esta réplica sentado cómodamente en la silla central de invitados, pero sus protestas no hacían eco en ninguno de los entrevistadores, quienes ignorantes ante los reclamos semánticos del galeno, seguían la pauta del programa a pie juntillas.
Una cuarentena, según el Diccionario de la Real Academia Española (2019), consiste en un “aislamiento preventivo a que se somete durante un período de tiempo, por razones sanitarias, a personas o animales”. Si bien, el nombre alude al número cuarenta, la medida puede regir una cantidad variable de días, según la prescripción médica que recaiga sobre quien se presume una sospecha de infección.
Con respecto, a estas medidas de salubridad, el origen del nombre se encuentra en el aislamiento que comprendía cuarenta días para las víctimas de la lepra en la Antigüedad judía (Keener, p. 234) y, posteriormente, de los infectados por la peste negra medieval, tiempo durante el cual surge la palabra “cuarentena” (OMS, p. 2). Los leprosos eran separados, pues se pensaba que el contacto con sus úlceras dérmicas producía más contagios; en tanto que, según Henry y Heinke, las víctimas de la peste negra eran recluidas en espacios alejados, pues las bacterias se transmitían con gran rapidez, tanto por vía aérea, así como por el contacto directo con una lesión supurada (En Ingeniería ambiental, 1999; p. 291).
Queda claro, entonces, que la medida, en nuestros días, no alude, necesariamente, al número cuarenta, sin embargo, es necesario disolver algunas dudas que se encuentran flotando en la mente de muchos curiosos que con argumentos lógico-racionales intentan develar el misterio. ¿Por qué el número cuarenta es el referente más importante para aislar a una persona?
         Los tratados de la ciencia médica medieval estuvieron prescritos e inspirados por los ilustres sabios judíos y musulmanes, quienes establecieron los principios de la ciencia médica más desarrollada del momento. No en vano, Alfonso X el Sabio convirtió a España y a sus médicos judíos y árabes en el “eje científico” más poderoso de la Edad Media (Martínez, p. 16). Fueron ellos los que acogieron el número por representar, en sus religiones, un periodo previo hacia la purificación. En efecto, el simbolismo encierra un salto significativo hacia una etapa revitalizadora.
Es decir, para los fieles judíos y musulmanes, el número cuarenta representa, aún en la actualidad, el periodo de las aflicciones y el trance inevitable hacia la renovación espiritual.
 En la tradición judía, según la Biblia, el Diluvio Universal ocurrió durante cuarenta días y cuarenta noches; Moisés ayuna el mismo periodo en el monte de Sinaí antes de recibir las tablas de la Ley; además, vivió durante cuarenta años en la tierra del faraón antes de realizar su proeza liberadora; durante otros cuarenta años, guía Moisés a su pueblo hasta la Tierra Prometida. Por otro lado, en la tradición musulmana, Mahoma recibió la revelación divina a los cuarenta años de edad, momento señalado por Alá para el tránsito hacia la nueva vida (Irving, Vida de Mahoma, 2016, p. 40).
         Se debe recordar que la tradición cristiana, inclusive, impregnó sus creencias con este número: según el Nuevo Testamento, Jesús ayunó cuarenta días y cuarenta noches, experimentando un periodo de aflicciones, para cumplir, seguidamente, su misión de salvador de la humanidad.
         Para terminar este breve artículo, es necesario realizar una puntillosa atingencia sobre la palabra cuarentena que se ha convertido en una muletilla en los escasos recursos verbales de algunos periodistas durante este periodo de pandemia por la COVID-19. Resulta necesario reiterar que la cuarentena es un estado de aislamiento de una persona por prescripción médica y que, presumiblemente, ha sido contagiada. La gran mayoría de personas no la realiza, solo se encuentra en un aislamiento social o confinamiento, dispuesto por las leyes emitidas por el Gobierno.

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-Keener, C. (2003). Comentario Del Contexto Cultural de la Biblia: Nuevo Testamento. Editorial Mundo Hispano.
-Martínez, C. (2007). Orígenes de la medicina en Aragón: los médicos árabes y judíos. Universidad de Michigan. 
-OMS (2007). Informe sobre la salud en el mundo 2007: Un porvenir más seguro. OMS.


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